Ciudad sagrada
La ciudad sagrada
está aferrada a los cerros
que besan el cielo;
como una lengua extemporánea
se abre paso en el vale heroico.
Los mártires han pintado
esta tierra
con lucha indeleble
inviolable, insoslayable.
Los muros milenarios
se alejan valle adentro,
como buscándolos a ellos,
los dueños de estas tierras,
los empujados por la infamia,
la violencia, la conquista
y la voracidad invasora.
La justicia irrenunciable
aúlla y crepita en el monte
blandiendo las armas ancestrales
contra las reinventadas
y remaquilladas
mismas miserias de los hombres.
En la ciudad sagrada
se respira el dolor de mis ancestros
y se oye un latido
de dignidad.
Antes, mucho tiempo atrás,
cuando la tierra era fértil
y el hombre era un fruto más de ella,
la oscuridad vino de lejos.
Mucho después, los miserables
que quieren apagar las luces infinitas
no son otros que mercenarios compatriotas.
La herencia es inmaculada
la luz, inextinguible
la lucha, intransigente
como el tiempo.
Entre el polvo y el silencio
del monte y la siesta
desando los pasos
por pesados senderos de historia.
Güije
1 comentario:
Pema escrito en la sagrada Ciudad de los Quilmes. 2008.
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