6 de agosto de 2013

Dos en el frio



En mi calle hay dos hombres
tendidos al frío
con sendos perros y sus alientos
como abrigo.

Un policía los mira
y una señora con tino
se pregunta por la vida
por la muerte, por el frío.

En  mi calle hay tendidos
dos hombres al frío
y una bufanda de escarcha
es su único abrigo.

De vereda a vereda
pasa sonriendo el hastío
ya lo he visto tantas veces
que siento que está dentro mío.

Entre la gente agoniza,
en mil partes esparcido
entre el frío y el hielo, 
un animal sin latidos.

En mi calle la muerte
ronda todos los caminos
mientras siguen tendidos
dos hombres al frío.