Amo escribirte, poesía
aunque sea un amor no
correspondido
aunque la lágrima se
tiente con la boca
aunque el ladrido en
mi adentro
me aleje del gentío
y aunque enjambre de
luces
me impidan el mirar.
O quizá por todo eso
amo escribirte,
poesía.
Esa nube se entromete
entre el sol que me
sostiene en el tiempo
(corto tiempo, como
todos)
y la cordura,
y, de pronto,
soy un terror negro
fundido a la conciencia
un absurdo con manos,
pies y ojos
una nada que no puede,
infinitamente, ser otra cosa
escalofriante verdad
revelada de a nubarrones
Se va, y vengo yo
al fin,
al menos, tengo esta
hoja,
este sol
y este amor no
correspondido,
Poesía.