De la pausa y el dolor
Una sombra nace y se
eleva,
se acomoda en el
corazón
anida
Impregna su ser sobre
el ser
que la cobija
Y tierra oscura se
desprende de sus límites
Allí reclama su origen
Allí reclama el
sentido
Allí se sienta a
esperar
Que nos agotemos
De la pausa en los
juegos
Que jugamos a diario
Del dolor que
incubamos
Allí nace la sombra de
nosotros mismos
Allí nos convertimos
en sombra
cargando destinos
ajenos
De la pausa, del dolor,
de cada maldito paso,
-de cada paso vivo-
queda una huella muerta
que se acomodará al
viento
la lluvia y demás
cosas
más importantes que
una sombra.