Protagonistas:
Muerte (M)
Bruto (B)
Niña Enrejada (N)
Conde (C)
Ezbe (Ezbe)
Ratas, Dos mujeres, guardia de la muerte.
La muerte y el Conde charlan amablemente, sentados en una
pequeña mesa. Toman el té.
C: Tengo que ir a cortar las flores, están grandes y
nostálgicas.
M: No iras a ninguna parte hasta que te hayas bebido todo el
vino.
C: No puedo perder el
tiempo.
M: El tiempo siempre está perdido, y no tienes una vida que
perder. Mira la niña-señala- que tierna está!
C: Bella
M: Muy.
C: ¿Y qué quieres de
ella? ¿Por qué no me la das?
M: Tiene mucho que entregar, hoy comienza.
C: Sucia.
M: Bella.
C: Bella y sucia. Me
voy.
M: No puedes, la copa esta medio llena.
C: Medio vacía. Y la niña sigue envejeciendo.
M: Me gusta en todas sus edades.
C: No me agrada su cuerpo, sino ella.
Dispararé mi metralla de agusanadas palomas amarillas que
cayeron de los sueños al cielo inefable de estos bípedos que respiran en la
superficie.
M: Su caminar insulta al sol.
C: Pero ellos lo tienen… ¿De dónde viene esta bella y sucia
mortal?
M: Y la luna agujereada de hastío. ¡Cuántas veces, pobre!
La niña abrió lentamente los ojos, tendida en un rincón, con
las pocas fuerzas, los ojos doloridos, el cuerpo caliente pudo, de todas
maneras, deshacerse de las flojas sogas que la tenían atada.
Sus pupilas enrejadas, veían al mundo prisionero.
Llega un Bruto en su caballo. Lo ata al mástil y no
pasaron ni dos segundos cuando comenzó a cagar todo en el piso.
B: Con palabras, escuetos sonidos, quiero tocar el mundo,
pero son seres despoblados sin ninguna… su sangre ya no es la sangre. Su vida
ya no es su vida y su mundo ya no es su mundo. Saben de palabras vacías pero no
del mundo. Ellos nombran el mundo pero no pueden tocarlo.
M: Tu caballo se ha cagado mal, mal… esto es el fondo de un
inodoro. Bruto, ay! Me pesa el corazón.
B: Las cosas cambiaron mucho allá arriba.
N: Ni pueden conocerlo, Bruto!- dijo la niña enrejada- ...al
mundo, digo.
C: Qué cejas! pendeja! sus rejas! se reflejan! ¿me la dejan?...¡Muerteeeee!
B: Muerte, tú no sabes nada de parejas, tu eres única,
total, solitaria, no ves a nadie más que como uno, pero hasta este Bruto fueron
dos alguna vez.
M: Dicho así, la cosa ha mejorado.
C: Quedó su otra parte, listo para la multiplicación.
M: Cuanta necesidad de multiplicar y eternizar el dolor. Es
una pena infinita, infinitamente propagada. ¡Enfermos!
B: Parece que su somera existencia, sus opresiones, su
grito, su desangrado eterno a través de la danza de las constelaciones y su
incesante camino a la derrota debe legarse, cuanto egoísmo, ¡cuánta…crueldad!
C: Bruto ¿qué te pasa? ¿Crueldad has dicho? ¡Que no te
escuchen! Vas a perder a Brutito, si sigues así.
B: Brutito tiene apenas 4000 años ¿¿¡que piensan hacer!??
M: Comida para las esponjas. O vete!
B: Yo me encargo de ellos.
M: Llevate a ese bruto, ha babeado todo el piso desde que
vio a la niña, y su babita le está bajando la pollera.
M: Eh tu Bruto, ¿quieres te?
C: Desde cuando me invitas a esta mesa tan particular! Y Con
un bruto –Gritaba el conde, tapando un bulto.
M: Desde que te estás pareciendo a ellos.
N: Bruto, responde o te mostraré las partes que pueden
multiplicar los ojos.
M: Dile algo que entienda este Bruto, niña.- no ves que ya
es casi de ustedes.
B: No…¡¡Muerte!!
N: Cane..cane..cane....
C: ¡Basta! Ustedes tres energúmenos-Gritaba el Conde- Y tú que
andas pequeña pelandusca, ¿desde cuando te interesa un humano un bárbaro, asqueroso ser sin razón? ¿Para que
estoy yo aquí?
N: Ardo, a veces, así me hizo la muerte.
M: ¡Es Sabia! –Dijo la muerte, por primera vez realmente sorprendida.
C: Yo sabía que no era una cena común y corriente.-Rezongaba
el conde.
B: Yo lo dije, mi baba no se equivoca, está crecida, Tu serás
mi esclava. –Enorgullecido dijo el Bruto.
M: Es esclava de alguien más.
C: ¡Y sin saberlo! ¡Sin saberlo!-Lloriqueaba el Conde.
M: Vamos hay mucho que enseñarle a esta niña sabia, sucia y
bella.-Ordenó la Muerte
El conde se lleva a la niña de los pelos.
La muerte se acerca a Bruto, de su garganta profunda sale un
gigantesco eructo:
M: YO TE CONOZCO HACE MILES DE AÑOS, Y TE CONOCERE OTROS
TANTOS, NO HAS CAMBIADO NADA, NO CAMBIARÁS. NO TE PIDO DIGNIDAD, NI
SENSIBILIDAD. ESTAS HECHO PARA MI. SOY YO QUIEN TE HICE. Y HACES LO QUE HACES,
LO HACES PARA MI, ALLA, ACA, ANTES Y AHORA. SIEMPRE. .
B: ¡Que haces!¡ Aléjate!
La pequeña muerte le corta el pene se lo come y parte en
cincuenta pedazos el cuerpo de bruto que permanece vivo mientras se lo come.
En otra habitación la niña habla:
N: Llévame en tu caballo Bruto, desgárrame las rejas con la
luz, de tu mirada, tu baba caliente, sobre el bronce de mi piel desparrama con
tu larga lengua. La fuerza de tus manos socavará mis urgencias, con ese hierro…
C: ¡Posesa!¡Basta!-Grita el conde.
R: Esto se está degenerando - dijo una rata con voz chillona
que estaba ahí, oliendo.
N: Mira sus dedos.
La niña cantaba y reía mientras
bebía sorbos y sorbos de su sangre que manaba ante la lluvia de cachetadas.
N: Mira sus dedos enormes, parecen cuatro gordas protuberancias, o sea, cuatro …
El conde saca el látigo. Y Toma a la niña enrejada, le da la
vuelta, y comienza a contar mientras la azota:
C: 100, 99, 98…
N: Ay, ay!!
M: Basta ya! - Dijo
la muerte que apareció desde el pedo de una rata que se comía un Bruto
antebrazo.-El sufrimiento me indigesta. Aun el de estos.
M: Ebze se encargará.
Coro de Ratas: Si, ¡Ebze se encargará!- gritaron las ratas,
que se acomodaron en un rincón.
C: Si ella sabe mucho-dijo el desolado Conde- Hola Ebze.
M: Saluda al Conde Ebze- o ¿te olvidaste de él?
Ezbe: Hola Conde. ¿Quién es ésta?
Ebze toma a la niña de los cabellos, la arrastra
violentamente por el piso, dejando una huella continua de sangre. La deja ahí tirada.
Se lanza sobre ella. Le saca la ropa, la bombacha y la lame profusamente.
C: ¡Cerdas! Grita el Conde.
N: Mira, el pedazo de Bruto está totalmente erguido. Mas
erguido que nunca.
M: Está hecho así, para que aun en pedazos, se entretengan
muriendo, como todos los espectros de allá arriba.
Una rata trae un pedazo de cara de Bruto. Y comienza a hablar.
La rata lo mira enojada:
B: Siento un cardumen de pulgas martillando mis sentidos. ¡Oh
mi corazón, niñaaa!
M: No le coman los ojitos todavía - ordena la muerte.
B: La mirada enrojecida, los mares de lágrimas, la
indignación, las palabritas, los discursos, las lenguas, la saliva, el mar, las
penetraciones, los besitos, las solidaridades…
C: ¡Callate Bruto! ¡Ya les queda tan poco!, ¿no saben que
perdieron antes de empezar?
B: Si que saben, pero lo ignoran.
Ezbe: Mientras… sigamos.-Dijo Ezbe, secándose la sangre de
la boca.
B: La mejor forma de morir, es con una mejor forma de vivir.
E: Más sangre, Mas Sangre! - Gritaba Ezbe, desnuda, roja y
cochina.
Traen a dos mujeres jóvenes, y les dan un palazo en la
cabeza. Caen redondas.
E: ´Ponganlan´ en las sillas!-Se las coloca en una silla
preparada para la ocasión.
M, Ezbe: Les encajan agujas y tubos en zonas jugosas y ¡a
beber! –Gritaron la muerte y Ezbe a coro.
M: ¿Ven? hoy lo hacemos sin gritos. Hay invitados.
Las ratas, el conde, la niña y lo que quedaba de Bruto, les
dieron las gracias.
B: ¡Que considerada! – dijo bruto, y su boca desapareció en
las bocas de las ratas.
FIN