27 de marzo de 2011

Rendición

Se adelanta el verano
con piel ardida y paso liviano,
cae furioso el sol
sobre los hombros
de esta rendición.
Yacen sueños
eternamente hundidos
como buques milenarios
en el abismo de tu corazón.
Locas manos retuercen tu cabello
y lágrimas de hielo
como actrices precoces
tras el pesado telón de tus ojos,
aguardan una señal.
Y las palabras
que agonizaron mucho tiempo
asfixiadas en tu pecho
hoy son tan solo un gemido.
No hay mas camino que el dolor
y lo saben tus labios que se tensan
en una mueca nerviosa.
¿Cuantas lluvias necesito
para lavarme las heridas,
para borrar esta fotografía
de tu desamor en carne viva?
¿Cuantos pasos andaré
para encontrar el olvido
cuántos inexactos mapas,
cuántas calles, cuantos ríos,
horas… cuántas?
Sostienes el cristal
de las excusas
que ambos sabemos
innecesarias.
No hay más que
lo de siempre,
pero distinto.
El calor
llegó para siempre.
El adagio de tus pasos
quiebra el mármol
del silencio.
Y no sabemos
en la derrota,
quién era el enemigo.


1 comentario:

Unknown dijo...

Uno de los ultimos poemas